Festejan el triplete con marisco gallego
Guardiola está convencido de que al futbolista no se le pierde nada lejos de su casa más allá del partido, asà que su receta durante toda la temporada ha sido simple: el equipo viaja el mismo dÃa del encuentro y una vez que el árbitro pita el final los jugadores tienen el tiempo justo para pasar por la ducha y dirigirse al aeropuerto. El método no se alteró ni por la final de la Champions; el Manchester viajó a Roma a primera hora del lunes para conocer el escenario donde se jugarÃa la copa, mientras que el Barça no llegó hasta el martes, y eso por las obligaciones impuestas por la UEFA.
Parte de esta rutina permanecerá inalterable incluso después de adjudicarse el triplete, pero la otra, la que hace referencia a las urgencias en el regreso sufrirá una importante variación: la expedición culé pernoctará en A Coruña después de jugar en Riazor. Las habitaciones ya están reservadas en el Meliá MarÃa Pita. El motivo es exclusivamente lúdico: Guardiola ha decidido que la ciudad donde el equipo disputará su último encuentro de Liga servirá también de despedida de una temporada espectacular, que pondrá su broche con marisco gallego.
Ahi disfrutaran del mejor marisco para celebrar el triplete.
El técnico ha invitado a toda la plantilla a sumarse a la convocatoria, en busca de un momento lo más Ãntimo posible para los festejos. La frenética actividad vivida en el club desde el miércoles, con encuentros multitudinarios con la afición, han impedido que el equipo festejara con calma el triplete, y Barcelona no es el lugar idóneo para hacerlo, ya que habrÃa que extender la nómina de invitados para cumplir con los compromisos. Salvo excepciones de última hora, hasta 24 jugadores estarán en Riazor y aunque muchos de los titulares no saltarán al césped, sà se cuenta con ellos para la gran cena del año más importante del club blaugrana.
Solo Messi, Alves y Milito (lesionado de larga duración) han confirmado que no estarán en A Coruña con el resto del equipo (los tres con permiso del técnico), pero no se descarta que la lista de ausencias pueda aumentar. Pese al buen ambiente que reina en el vestuario, algunos integrantes de la plantilla están muy descontentos con su papel en el grupo. El último en demostrar su malestar fue Hleb, que viajó a Roma para ver el partido desde la grada por decisión del mÃster. El bielorruso se enfadó al conocer que ni siquiera estarÃa en el banquillo y habrÃa empezado a negociar su traspaso, probablemente rumbo al Bayern de Múnich.
Salvo estas raras excepciones, se espera que hasta los sancionados viajen con el equipo. Las tarjetas de Piqué y Muniesa no les harán perderse la mariscada.
fuente: La voz de Galicia
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